UBER Y SU RENACER EN LA CONDUCCIÓN AUTÓNOMA
Uber abandonó hace años el desarrollo de su propio sistema autónomo. Hoy vuelve a invertir en el sector, pero en una industria donde el reto ya no es construir el conductor, sino escalar el negocio. Hace años comencé a escribir un artículo titulado “ Good bye Uber, Welcome Tesla ”. En ese texto, que nunca vio la luz, trataba de explorar el cambio de estrategia de Uber, que había abandonado su proyecto de conducción autónoma con el que nos había seducido, tanto al público apasionado de la tecnología como a los inversores. De estos últimos había conseguido lo que en aquel momento parecían ingentes rondas de financiación para una de las primeras propuestas de movilidad que venía a romper el mercado tradicional de la automoción. En paralelo, Tesla daba sus primeros pasos sólidos con el objetivo no solo de llevar la automoción a su siguiente nivel mediante la electrificación, sino también al siguiente nivel de la movilidad con la promesa de alcanzar la conducción autónoma. La promesa d...